La determinación de nitrógeno no proteico

La determinación de nitrógeno no proteico

26th octubre, 2017
nitrógeno no proteico

A lo largo de muchos años, las técnicas más usuales en laboratorio químico para la determinación de nitrógeno no proteico en alimentos concentrados o alimentos en general han sido dos: el método Kjeldahl y el NIR.

Cuando hablamos del método Kjedahl lo hacemos de un método de digestión vía húmeda del 1800 en donde la utilización de ácidos calientes y catalizadores tóxicos como mercurio o selenio son necesarios para acelerar el ataque químico sobre la muestra.

Esta operación dura de 60 a 90 minutos, limitando la posibilidad de realizar varios análisis simultaneaos a la duplicación del equipo. Además, tenemos que tener en cuenta su alto coste por análisis, su baja productividad, la necesidad de personal cualificado y la costosa neutralización de sus residuos unido a las exigentes normas medioambientales, han provocado que este método se deje un poco de lado por la gran parte de usuarios para acudir a métodos más competitivos y seguros.

Uno de esos métodos es la espectroscopia de reflectancia en el Infrarrojo Cercano (NIR), la cual fue desarrollada como alternativa al mencionado método Kjeldahl para alcanzar la determinación de nitrógeno no proteico. Ese objetivo lo ha alcanzado parcialmente desde el punto de vista de la velocidad de análisis y la no utilización de sustancias peligrosas.
Si bien tenemos en cuenta su condición de método de análisis secundario y la necesidad de contar con muestras de referencia de la misma matriz de estudio, se convierte en un método difícil y de costosa implementación aun con el respaldo de un laboratorio químico propio.

Un NIR apropiadamente calibrado podría demandar el análisis de 100 a 200 muestras dependiendo de la complejidad de la matriz a estudiar. En el momento que el usuario cambia su rutina de análisis o el tipo de muestra se deberá repetir la calibración antes mencionada con el coste asociado que conlleva.

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